Contadores analógicos y digitales, ¿qué diferencias tienen?

Los contadores eléctricos, tanto analógicos como digitales, son parte de los equipos de medida de compañías eléctricas y aunque todavía existen los analógicos, los digitales son los que están instalados en la mayoría de las viviendas y comunidades de vecinos.

¿Cuáles son las diferencias entre ambos contadores?

Ambos comparten características, como su objetivo principal, que es el de contabilizar todo el gasto eléctrico que se ha realizado en una vivienda. La comercializadora eléctrica se encarga de contabilizar lo que se ha gastado y según ello, se aplicará la facturación correspondiente.

Los contadores analógicos son los más antiguos que hay y llevan décadas entre nosotros cumpliendo con su función. Se encargan de determinar cuáles son los kilovatios que se han consumido, pero en comparación con los contadores digitales, tienen muchas limitaciones.

En el caso de los contadores digitales, hay que decir que están diseñados específicamente para hacer la misma labor que los analógicos, contabilizar el número de kilovatios que se han gastado en determinado plazo de tiempo, aunque tienen bastantes más ventajas que los analógicos.

Además, estos dispositivos tienen la capacidad de enviar la información de forma directa a la comercializadora eléctrica. Así, ninguno de los operarios de la compañía tiene que desplazarse hasta las viviendas y comunidades de vecinos para realizar un recuento.

La normativa actual pide que los contadores sean digitales y aunque los analógicos siguen existiendo, poco a poco son reemplazados por los más modernos, ofreciendo una lectura mucho más precisa, así como un gran número de ventajas acordes al tiempo en el que nos encontramos.